4 Características y Rasgos de una PERSONA EGOCÉNTRICA. ¿Lo Eres?

Existe muchos rasgos personales en el mundo que requieren ciertas formas específicas para lidiar con ellos; sin embargo, es bien cierto que tratar con una persona egocéntrica puede llegar a ser lo más difícil. ¿Por qué? Porque, por lo general, el comportamiento y las características de una persona egocéntrica chocan contra los rasgos del resto de personas.

Asimismo, aunque muchos creen que es malo ser una persona egocéntrica, también es cierto que se trata de una parte fundamental del desarrollo humano. En este artículo hablaremos sobre qué es el egocentrismo y cómo actúa una persona egocéntrica, así como la forma en la que se puede superar este comportamiento. ¿Quieren saber? ¡Sigan leyendo!

¿Qué es el egocentrismo y cómo actúa una persona egocéntrica?

El significado de persona egocéntrica es muy sencillo: Se trata de alguien que posee una fuerte tendencia por preocuparse y poner atención solamente en sus propios intereses, necesidades, problemas, gustos y demás. Generalmente, no les importa ni el punto de vista de los demás ni mucho menos los intereses de otros.

El egocentrismo tiene muchas características; no obstante, las principales se centran en un sentimiento de superioridad excesivo, en el que la satisfacción propia, el convertirse en el centro de atención y el ser egoísta con los demás es lo primordial.

Ahora bien, aunque en sí no es malo ser una persona egocéntrica, las personas que presentan un alto nivel de egocentrismo no logran conectar emocionalmente con el resto del mundo y tampoco pierden tiempo siendo empáticos. Gracias a esto, tratar con una persona egocéntrica es todo un reto.

La parte buena es que el rasgo egocéntrico no es algo único ni se presenta al 100% en todos los casos; es decir, cada persona actúa en determinadas ocasiones de forma egoísta o se cree mejor que los demás por una u otra razón.

¿Cuáles son las características de una persona egocéntrica?

Saber qué es el egocentrismo y cómo actúa una persona egocéntrica no es suficiente para identificar este tipo de personalidad en los demás. Por este motivo, hemos preparado una lista con los rasgos más dominantes y las expresiones conductuales para saber cómo es una persona egocéntrica. Veamos entonces las características y subcaracterísticas:

Distorsión de la imagen

La persona egocéntrica se muestra ante los otros con seguridad y confianza en sí misma, pero lo cierto es que se trata de una falsa autoconfianza, ya que suelen ser inseguras. Al proyectar esta confianza, logran ser persuasivos y actúan con una autoestima envidiable.

Es decir, se valoran a sí mismos en exceso. No obstante, diversos estudios señalan que esta autoestima excesiva no es más que la forma de ocultar sus inseguridades. Por ello, intentan siempre verse bien ante los demás y se esfuerzan en ser reconocidos o admirados constantemente.

A pesar de esta incipiente fragilidad oculta, suelen creer que son superiores al resto, por lo que tienen notables delirios de grandeza enfocados en talentos y habilidades que los hacen especiales. Asimismo, creen que solo deben estar rodeados de personas de prestigio, que sean “iguales” a ellos.

Por si fuera poco, también poseen una gran ambición y expectativas bastante desmedidas, suelen creerse merecedores de más y mejores cosas con respecto al resto. Por lo general, creen que obtendrán cosas positivas en todos los ámbitos, solo por ser quienes son.

Por último, su distorsión de la realidad los hace sentir y creer que la realidad general es como ellos se la imaginas solamente, por lo que encaja con sus creencias. Por lo tanto, no le dan crédito a aquellos que rechazan o que juzgan los aspectos que los alejan de la perfección.

Poca o nula conexión emocional

La personalidad egocéntrica les impide entender los sentimientos de los demás, pero no porque tengan alguna incapacidad, sino porque deciden no preocuparse en como se siente alguien más además de sí mismos. Asimismo, creen firmemente que los gestos afectivos y la expresión de la empatía es un símbolo indudable de inferioridad.

Gracias a estos pensamientos, suelen infravalorar las características de otros y muestran una falta de compromiso alta. En general, se muestran poco sensibles a los problemas y necesidades de los demás, más si atentan con robarse toda la atención.

Sensibilidad a las críticas

Ante cualquier crítica por parte de otros, su intolerancia y susceptibilidad los hace sentirse ofendidos muy rápidamente y suelen reaccionar de una forma excesiva. Esto sucede porque creen que el resto del mundo no tiene ni las razones suficientes ni el nivel de autoridad para juzgarlos; de hecho, consideran que las críticas vienen desde la envidia y no de la objetividad. Por si fuera poco, creen tener la razón y el conocimiento absolutos.

Y hablando de envidia, estas personas se preocupan excesivamente por ser valorados por los demás, y cuando alguien más es halagado o exitoso, expresan fuertes sentimientos de envidia. Asimismo, se compara con los demás con cierta frecuencia, tratando siempre de sobresalir; y le cuesta recibir ayuda, solo quiere los elogios.

Dificultad para relacionarse

Como poseen una gran motivación por el placer de ser admirados y halagados por los demás y un gran deseo de ser siempre el centro de atención, son capaces de usar el exhibicionismo como arma para destacar por encima de otros. Dicho esto, les gusta ser observados como un ejemplo a seguir.

Además de esto, creen que deben recibir un trato diferente, privilegiado y preferente por parte de otros. Debido a esta creencia, suelen exigir más de lo que se les ofrece en todos los aspectos de su vida. Y por supuesto, no sienten ningún tipo de vergüenza al usar a los demás en beneficio propio. Si ve que puede sacar algún provecho de una relación, se mostrará como el más interesado en esta persona.

Por si fuera poco, sus sentimientos de inseguridad los hacen ser obsesivos con el control, sobre todo el que pueden ejercer sobre las personas. Dicho esto, son capaces de manipular y chantajear emocionalmente a los demás, tratando de controlar sus ideas y acciones para su beneficio.

Aunque no parezca cierto, también existe algo conocido como “egocentrismo del lenguaje”. La persona egocéntrica distorsiona su expresión verbal para mencionarse a sí mismo constantemente (“yo”, “mi”, “mío”). Durante una conversación, solo importa lo que esta persona puede aportar, así que dejan de escuchar a los demás.

Por último, suelen convertirse en personas solitarias. De todas las características de una persona egocéntrica, esta es la única que no se expresa desde el principio, ya que se desarrolla progresivamente a medida que los demás los rechazan por su forma de ser. Al final, experimentan un vacío existencial.

Todas estas características nos ayudan a identificar los rasgos únicos de la personalidad y el significado de persona egocéntrica, así como nos permiten entender por qué es tan difícil tratar con una persona egocéntrica.

Tipos de personas egocéntricas y su explicación

Saber como es una persona egocéntrica no solo incluye las características o los rasgos de esta personalidad, ya que también existen formas distintas de expresar el egocentrismo. Esto se debe a los muchos matices, razones y motivaciones que se relacionan a este concepto.

Sin más, veamos los principales tipos de personas egocéntricas y la forma de identificarlos:

  • Estrella: Se enfoca en que los demás sientan admiración y lo vean como un ejemplo a seguir, convirtiéndolos en una especie de club de fans que aplaude cada uno de sus logros. Le gusta recibir el reconocimiento por todo, y se cree mejor que el resto.
  • Nerón: Posee un profundo sentimiento de superioridad, por lo que siempre busca que los demás estén bajo sus órdenes. Su máximo deseo es el de poder controlar y dominar al resto, y que las personas reconozcan que eso es lo mejor.
  • Cenicienta: Se basa en convertirse en víctima de todas las situaciones adversas que vive, donde nada es su culpa y solo está sufriendo las consecuencias de las acciones de alguien más. Por lo general, buscan ser protegidos por otros, tanto emocional como físicamente.
  • Tortuga: Según esta persona, el mundo y todos a su alrededor lo odian, por lo que se muestra como alguien insensible y con un caparazón duro de roer. Debido a esto, se expresa como alguien solitario, que detesta la compañía de otros y que busca estar siempre alejado.
  • Silencioso: Para esta persona la hipocresía y la crítica hacia otros son dos armas infalibles de mantener la atención sobre sí misma. Por ello, no tiene problemas para hablar de los demás a sus espaldas, y es capaz de cambiar de ideas según la persona con quien esté.
  • Manipulador: Se trata de una persona a la que le interesa mucho que las cosas salgan como quiere y en su beneficio, por lo que no siente remordimientos al mentir y engañar a otros. Mientras pueda manipular las situaciones a su antojo, sus delirios de grandeza estarán en aumento.
  • Sordo: Con el único objetivo de ser el centro de atención, siempre estará hablando en las conversaciones, incluso aunque esto signifique no permitir que los demás se expresen. Además, para esta persona, su mensaje es el único que tiene valor, así que suele interrumpir a otros.
  • Insaciable: Suelen tener una muy baja tolerancia a ser quitados del centro de atención; por lo que, cuando otra persona destaca, se frustran y son capaces de hacer cualquier cosa por robarse la atención. Pasar desapercibidos no es lo suyo.
  • Sabelotodo: Como cree tener el conocimiento absoluto de todo, no tiene problemas en invalidar las opiniones ajenas, opinar sobre todo, creer que tiene la razón, dar consejos en todo y contestar aunque no tenga una respuesta coherente.
  • Envidioso: Motivado por su envidia y la frustración que le generan los logros ajenos, es muy capaz de hacer cualquier cosa para invalidar las habilidades y talentos de otros. Su envidia tóxica lo conduce a ridiculizar a aquellos que destacan o son especiales.
  • Jinete: Se trata de una persona que siempre está cazando el momento perfecto para robarse el crédito por las cosas que hacen o dicen los demás, usando la información que estos poseen para hacerla pasar como suya. En ocasiones, hacen esto delante de la víctima del robo.

Con esto, podemos ver que el significado de persona egocéntrica es un compendio de características, rasgos y comportamientos bastante peculiares. Además, aunque no es malo ser una persona egocéntrica como tal, no está de más que busquemos cuidarnos.

Consejos para tratar con una persona egocéntrica

Si combinamos los tipos de personas egocéntricas con las características de esta personalidad, podemos comprobar que es bastante complicado no volverse una víctima de alguna de las conductas ya mencionadas. Para evitar ser tratados de mala manera, podemos aplicar estos consejos:

  • Haz críticas constructivas: Como ya sabemos, las críticas no son bien recibidas por estas personas, por lo que lo ideal es decir las cosas con tacto y ser muy asertivos. Además, es importante que la crítica sea constructiva, señalando los pros y los contras.
  • Date tu puesto: Antes de permitir que te menosprecien o ridiculicen por evitar un problema, lo ideal es darte tu puesto y hacerte respetar, pero siempre desde el respeto. El objetivo es establecer límites, no volverlo una guerra de egos.
  • Evita que te intimide: Cuando ésta persona vea que no puede manipularte, tratará de intimidarte, tanto de forma activa como pasiva. Muéstrate seguro de ti y de tus capacidades, y no le dejes ninguna abertura por la que pueda encontrar debilidades.

Poco a poco, la persona egocéntrica verá que no eres un blanco fácil para su manipulación, por lo que dejarás de ser un objetivo. Y si por razones ajenas a ti no puedes dejar de relacionarte con esta persona, evita el contacto directo y haz caso omiso de sus comentarios.

¿Cómo superar el rasgo egocéntrico con éxito?

Ahora que sabes cómo es una persona egocéntrica, es probable que te sientas identificado y quieras hacer algo al respecto. Para finalizar este artículo, te daremos algunas pautas para superar este rasgo con éxito. Veamos entonces:

  1. Ejerce la humildad y ten presente que no siempre tendrás la razón.
  2. Evita distorsionar la realidad y buscar siempre tu propia satisfacción.
  3. Respeta las opiniones ajenas y no le restes mérito a lo que aportan.
  4. Desarrolla la empatía y esfuérzate en entender los sentimientos ajenos.
  5. Acepta las críticas constructivas y asume que no eres perfecto.

Aunque pueda significar un cambio muy impactante para la vida de una persona egocéntrica, lo cierto es que es necesario si buscan mejorar sus relaciones personales y su vida en general. El egocentrismo excesivo y tóxico no deja nada bueno.

Ahora que conocen las características de una persona egocéntrica y todo lo relacionado a este interesante concepto, ¿creen que el egocentrismo es un rasgo bueno o malo de las personas? ¡Cuéntanos tú opinión!

Diana Núñez

¡Hola! Mi nombre es Diana, soy Redactor Freelancer desde hace más de 3 años. Me especializo en varios temas, aunque mis preferencias se basan en temas de actualidad. Próximamente estaré en mi propia marca. Conoce más de mi trabajo en mi Portafolio.