5 Puntos IMPORTANTES Para CALMAR LA ANSIEDAD y NO MORIR en el Intento

Aunque se cree que la ansiedad es un padecimiento que sufre un pequeño grupo de personas, lo cierto es que se trata de una función común para todos. Dicho esto, los síntomas de ansiedad en el cuerpo pueden llegar a ser muy severos; de hecho, se cree que un ataque de ansiedad puede provoca la muerte.

No obstante, existen formas de eliminar la ansiedad para siempre y de calmar sus síntomas considerablemente. En este artículo responderemos las preguntas sobre qué hacer si tengo ansiedad, por qué se produce la ansiedad y cómo calmarla. ¿Te interesa? ¡Sigue leyendo!

¿Qué es y por qué se produce la ansiedad?

Para definir la ansiedad en pocas palabras, podemos decir que no es más que un mecanismo de defensa natural, el cuál se activa cuando nos encontramos ante situaciones que nuestro cerebro puede interpretar como amenazantes.

Dicho esto, se trata de un sistema completamente natural y que posee una función adaptativa, ya que nos permite mejorar nuestro rendimiento, así como la capacidad de respuesta y de anticipación. Básicamente, su función es la de mantenernos alertas para hacerle frente a cualquier riesgo, de manera que estemos atentos a las consecuencias.

Actualmente, se han descubierto y estudiado al menos 9 tipos de ansiedad:

  1. Agorafobia: Miedo constante a estar en sitios cerrados donde es difícil obtener ayuda o escapar.
  2. Ansiedad por enfermedad: Pánico intenso relacionado directamente con un problema de salud.
  3. Ansiedad generalizada: Preocupación persistente y excesiva ante actividades, eventos y asuntos rutinarios.
  4. Pánico: Combinación de ansiedad, miedo y terror intensos, que se caracteriza por ser extremos en cuestión de segundos.
  5. Mutismo selectivo: Incapacidad para conversar de forma constante en algunos lugares, aunque se haga con normalidad en otros sitios donde se entre en confianza.
  6. Ansiedad por separación: Sensación de abandono cuando se es separado de una persona influyente y que ha sido constante.
  7. Ansiedad social: Miedo o rechazo a cualquier actividad social, causado por inseguridades, vergüenza y por la sensacion de ser juzgado o rechazado por los demás.
  8. Fobia específica: Miedo extremo y rechazo a ser expuestos al objeto de lafobia.
  9. Ansiedad por sustancias: Ansiedad o pánico inducidos por el uso de sustancias psicotrópicas o al sufrir por la abstinencia.

Ahora bien, existen otras ocasiones que, aunque no cumplen con los criterios de estos 9 tipos, producen síntomas de ansiedad tan alarmantes, perturbadores y relevantes como para ser considerados como tal.

Entonces, ¿por qué se produce la ansiedad?

En líneas generales, porque sin ella no podríamos responder, huir, afrontar, atacar o adaptarnos de manera oportuna; por lo tanto, se entiende como un mecanismo funcional y positivo para nuestro organismo.

Sin emabrgo, aunque se trata de algo natural y común, lo cierto es que existen ocasiones en la que este mecanismo de defensa se altera, produciendo problemas graves de salud e incluso incapacitación. De hecho, se cree que un ataque de ansiedad puede provocar la muerte, sobre todo por sus síntomas más fuertes.

Para entender por qué se da la ansiedad y cómo se vuelve extremo, veamos algunos factores de influencia:

  • Predisposicionales: Están relacionados a aquello que nos vuelve propensos a sentirnos más o menos nerviosos ante una situación difícil. Pueden ser biológicos, personales o ambientales.
  • Activadores: Son situaciones y acontecimientos que nos obligan a romper nuestros límites mentales y emocionales. En este sentido, existe una gran variedad de factores, como el esfuerzo adaptativo, las consecuencias graves, los obstáculos y más.
  • Gestionadores: Se refiere a los factores relacionados directamente con la gestión de la ansiedad. Dentro de ello están el miedo al miedo, las condiciones adversas, los resultados contraproducentes, las fobias.
  • Otros factores: Son aquellos que han permanecido por largo tiempo con nosotros, por lo que sus síntomas propios nos llevan a un estado ansioso. Pueden ser traumas, estrés, presión social, trastornos mentales, abuso de drogas o de alcohol, insomnio, aislamiento social, depresión, mala calidad de vida, etc.

Entonces, para eliminar la ansiedad para siempre, debemos ser conscientes de que la combinación de dos o más de estos factores durante un plazo de tiempo largo, puede hacernos entrar en un círculo vicioso de nerviosismo e incapacidad.

¿Cuáles son los síntomas de la ansiedad en el cuerpo?

La ansiedad produce una serie de síntomas, unos más graves que otros, que pueden afectar una o más zonas de nuestro cuerpo, y que nos mantienen dentro de un estado de baja concentración. Veamos algunos de los síntomas más comunes y devastadores:

  • Nerviosismo, agitación y vergüenza.
  • Temblores involuntarios.
  • Músculos tensos.
  • Sudoración extrema.
  • Problemas gastrointestinales.
  • Dolor de cabeza y de pecho.
  • Aceleración del pulso y de la frecuencia cardíaca.
  • Sensación de peligro inminente.
  • Hiperventilación o dificultad respiratoria.
  • Insomnio.
  • Descontrol emocional.
  • Rechazo hacia otras personas.
  • Acciones impulsivas.
  • Ataques de pánico.

¿Qué hacer si tengo ansiedad o identifico alguno de estos síntomas de ansiedad en el cuerpo? El primer paso será intentar calmarlos, centrando nuestra mente y cuerpo en el presente. Muchos afirman que la ansiedad es exceso de futuro, por lo que es importante que nos concentremos en lo que realmente está sucediendo ahora y no tanto en las posibilidades que baraja nuestra mente.

¿Cómo calmar o eliminar la ansiedad para siempre?

Teniendo en cuenta lo que hemos mencionado del por qué se da la ansiedad, es importante recalcar que los síntomas pueden presentarse en cualquier momento; y que todos estamos propensos, de una u otra forma, a padecer de algún episodio de ansiedad.

Además, aunque sean situaciones comunes y nada riesgosas, nuestro cerebro las interpreta como tal, por lo que debemos ser empáticos con nosotros mismos. Dicho esto, en vez de evitar las situaciones que nos generan ansiedad, debemos afrontarlas de una vez.

Y para ello, podemos usar las siguientes tácticas:

Mantén la mente abierta

Muchas personas se autoconvencen de que “son así” y que no pueden hacer nada al respecto, pero este tipo de pensamiento lo único que hace es mantenernos en la incapacidad para afrontar el problema. Además, es el primer paso para rendirse antes de siquiera intentarlo, y esto no nos ayudará en nada.

Ahora bien, para mantener una mentalidad centrada en el cambio, debemos enseñarle a nuestro cerebro a responder de forma diferente ante las situaciones que nos producen la ansiedad. Obviamente, esto requiere de un gran esfuerzo, constancia y práctica de nuestra parte, pero valdrá la pena.

Asimismo, es importante tener una mente positiva. Sí, hemos mencionado que un ataque de ansiedad puede provocar la muerte, pero esto no quiere decir que seamos la próxima víctima.

Detecta el factor de influencia

Ya sea con un diálogo con nosotros mismos o llevando un diario con las sensaciones y situaciones que experimentamos, debemos ser capaces de reconocer y describir nuestras emociones. Esto nos permitirá determinar cuales han sido los momentos en los que más ansiosos o nerviosos nos hemos sentido.

Posteriormente, podremos analizar cuales fueron las situaciones específicas que nos empujaron hacia nuestros límites. Esto nos ayudará a preparar nuestro cerebro ante una situación similar, además que nos permitirá gestionar nuestras emociones de la forma correcta.

Es importante recordar que la ansiedad se produce por una razón, debemos encontrarla entre el mar de sentimientos y sensaciones.

Utiliza técnicas de respiración

Tanto el episodio de ansiedad como el intentar entendernos a nosotros mismos puede ser un proceso debilitante, por lo que debemos usar técnicas de respiración que nos permitan centrarnos en el aquí y el ahora, además de que nos ayuden a relajarnos un poco.

Existen varias formas de aplicar las técnicas de respiración, solo debemos probar hasta que encontremos una que nos ayude. Y sí, esto no hará que la ansiedad desaparezca como por arte de magia, pero sí nos permitirá calmarnos.

Respirar de forma pausada y consciente nos permite enfocarnos en nuestra recuperación, evitando darle más atención a los factores de influencia.

Toma tiempo para procesar la información

Sí, el proceso para calmar o eliminar la ansiedad para siempre es complicado y un poco difícil, por lo que debemos tomarnos un tiempo para dedicarnos exclusivamente a descansar nuestro cuerpo y mente. Estar constantemente activos tratando de controlar la ansiedad es muy agotador, además de que empeora la situación si no conocemos el factor de influencia.

Después de descansar la mente, podemos tener un diálogo con nosotros mismos, explicándonos el paso a paso que queremos aplicar en un próximo episodio de ansiedad. Asimismo, podemos darnos palabras de aliento a nosotros mismos para motivarnos.

Afronta la situación

Los profesionales señalan que, en ocasiones, la mejor forma de superar un problema es con terapia de exposición. Exponerse voluntariamente a aquello que nos genere ansiedad puede ser la única forma de controlar nuestras reacciones ante aquello que nos genera rechazo, miedo o pánico.

Si te preguntas qué hacer si tengo ansiedad, esta es una buena solución: enfrenta la situación con coraje y, si necesitas ayuda o apoyo, acude con un profesional. Claro está, aprender a afrontar la ansiedad requiere de práctica y disposición, pero es la mejor forma de sentir que estamos haciendo algo con nuestras emociones.

¿Y qué hacer al sufrir un ataque de pánico?

Por más que sepamos y entendamos por qué se da la ansiedad, no estamos exentos de sufrir un ataque de pánico. Lo primero que debemos saber es que, durante este episodio, la persona pierde el control de sus emociones y pensamientos, y ese mismo descontrol genera miedo.

En este momento, nuestro sistema nervioso es un desastre, por lo que debemos ayudarlo a tranquilizarlo, pensando en que no hay ningún peligro al que temer, solo en caso de que la sensación de pánico sea algo mental. Además, debemos enfocar nuestra mente en otra cosa: respiración consciente, tema de conversación, actividades distrayentes, etc.

Por lo general, los ataques de pánico pasan a los 30 minutos de comenzar, y pasan más rápido si nos alejamos de la fuente.

Actualmente, los episodios de ansiedad han sido más frecuentes entre los jóvenes, debido al ritmo acelerado de sus vidas, a los problemas con los que tienen que lidiar y a la distancia social derivada de la pandemia; gracias a esto, se ha descategorizado como un problema para un pequeño grupo de personas, y se ha concientizado como lo que es.

¿Te gustaría aplicar estas tácticas en tu vida y calmar los estragos de la ansiedad?

Diana Núñez

¡Hola! Mi nombre es Diana, soy Redactor Freelancer desde hace más de 3 años. Me especializo en varios temas, aunque mis preferencias se basan en temas de actualidad. Próximamente estaré en mi propia marca. Conoce más de mi trabajo en mi Portafolio.