Descubre los MEJORES HÁBITOS para SER una PERSONA AGRADABLE sin MUCHO ESFUERZO

Es probable que pienses que, aunque posees una vida social y familiar activa, no necesitas ser agradable con los demás para ser apreciado. Sin embargo, todos sabemos que una sonrisa o un gesto amable abre más puertas de lo que se suele creer.

Teniendo en cuenta esta premisa, hoy hablaremos sobre los hábitos para ser una persona agradable, esos que podrás aplicar en cualquier momento y lugar. ¡Continúen con nosotros!

¿Quieres ser apreciado? Aplica estos 5 hábitos para ser una persona agradable

Antes de hablar de los hábitos, respondamos a la siguiente pregunta: ¿Por qué importa ser agradable con los demás? Sencillamente, porque las personas agradables se rodean de otras personas agradables y se crea un ambiente de compromiso y ayuda mutua.

Además, es una de las partes más básicas de las habilidades sociales, sobre todo cuando se busca establecer relaciones sanas y a largo plazo, y disfrutar de una vida social y familiar activa.

En el ámbito profesional, una sonrisa o un gesto amable es la forma más rápida de lograr buenas relaciones con los compañeros, así como con los clientes y proveedores.

Ahora sí, hablemos de lleno de los 5 hábitos más satisfactorios:

1. Evitar ser un sabelotodo

A nadie le gusta hablar o estar con alguien que cree tener la sabiduría absoluta sobre todos los temas del universo, por lo que el primer hábito será evitar comportarte como un “sabihondo”.

Para ello, lo ideal es responder a las preguntas con la intención de ofrecer una respuesta clara, y no intentando repartir consejos a otros o demostrar lo sabio que eres.

Además, es importante no meterse en conversaciones ajenas, mucho menos para sentenciar alguna verdad que nadie te ha pedido decir. Si es tan necesario dar alguna opinión personal, lo ideal es hacerlo sin que los demás queden o se sientan mal.

2. No hablar desde el resentimiento

Las opiniones fuera de lugar o con argumentos intrascendentes y llenos de resentimiento no son para nada agradables; sobre todo cuando los demás están hablando de un tema que quizá no te compete.

Al ser humano le gusta quejarse de sus desgracias con otros seres humanos, por lo que si tu respuesta está cargada de sentimientos negativos, lo único que lograrás es que los demás se cierren a una conversación a futuro.

Ademas, las demás personas no deben ser blanco de tu desahogo malintencionado, mucho menos cuando la conversación no se centra en ti.

3. Escuchar a los demás con paciencia

Mostrar que el tema de conversación es aburrido, desagradable o intrascendente para ti es todo lo contrario a ser empático con las demás personas, sobre todo cuando te aborden directamente.

Una buena manera de demostrarle a la otra persona que está siendo escuchada y respetada, es mostrar interés en lo que dice y animarla a continuar, siempre con una sonrisa o un gesto amable.

Si realmente no quieres hablar del tema o sientes que no puedes aportar nada positivo, lo mejor es pedir permiso y retirarte o ser sincero. Lo importante es que no se vea como que huyes de la otra persona.

4. Haz cumplidos en los momentos adecuados

La linea que divide el ser agradable con los demás y quedar como alguien pedante o prepotente es muy delgada, por lo que los cumplidos es mejor dejarlos para el momento adecuado para que no suenen forzados.

Asimismo, podemos optar por ver los detalles que son importantes para la otra persona, como su comida favorita o su banda preferida, y sorprenderla con algo relacionado a ello.

Subconscientemente, la persona te recordará como una persona agradable más por lo que dijiste en relación directa a su personalidad, que por un halago que, básicamente, podría decirle cualquiera con buena intención.

5. Ser generoso con todos

Las personas que tienen una vida social y familiar activa deben conocer muy bien la generosidad, y no estamos hablando de algo económico, si no de la personalidad que mostramos.

Los detalles son importantes para cultivar las relaciones y puedes ofrecerlos de todo tipo, siempre y cuando sean útiles para quienes los reciben.

Los seres humanos suelen pensar mucho en aquello que merecen, por lo que un trato cordial que vaya más allá de simplemente ser respetuoso, es la mejor manera de ganarse a los demás.

Estos 5 hábitos para ser una persona agradable no solo ayudan a entablar relaciones buenas, también permiten educar nuestra conducta y convertirnos en esa persona a la que todos buscan, ya sea para hablar de un problema como para armar una reunión.

¿Te gustaría ser el alma de las fiestas? ¡Entonces aplica estos hábitos en tu día a día!

Diana Núñez

¡Hola! Mi nombre es Diana, soy Redactor Freelancer desde hace más de 3 años. Me especializo en varios temas, aunque mis preferencias se basan en temas de actualidad. Próximamente estaré en mi propia marca. Conoce más de mi trabajo en mi Portafolio.