El cerebro del niño se neutraliza cuando le gritan

Para ninguna persona de la tierra ni del universo, exagerado un poco nada mas, es un secreto que cuidar, criar y desarrollar a plenitud a los niños no es una tarea fácil que digamos, ya que estos pequeñines generalmente, suelen dárselas de sordos y no atienden las indicaciones de mami y papi. Agotada la paciencia de ellos, pues comienzan los maltratos, es decir, se inicia primeramente los gritos; acción por la cual, muchos padres tienen la ideología de generar respeto con ello, pero esta técnica o teoría resulta totalmente negativa, ya que el cerebro de los niños posiciona otra cosa. Pasa a descubrir todo lo que acontece cuando gritamos a los niños...

Los favoritos de la casa, tienden a manifestar en su etapa infantil, que a su corta edad son pura ternura y encantadores, de pasible comportamientos, y muy angelicales; por ende nos inspiran sentimientos de ternura y es en ese preciso momento que amamos ser padres. Pero no todo lo que brilla es oro, por otro lado, nuestros pequeñines, se comportan como tal, llorando, gritando, corriendo sin escuchar la voz de alto, con pataletas, caprichosos, antojosos y desean que todos sus antojos sean cumplidos aun sin ser necesarios. Así, generalmente se comportan los niños; a ellos no les gusta entender que aun son muy chicos y todo se obtienen en la medida que se pueda y crezcan.

Cuando se les presenta esa situación de inconformidad e inquietud por parte de los hijos para con los padres, es cuando por mucho que traten de controlar su molestia, tienden a perder la paciencia y comienzan los gritos. De alguna forma, los padres evitan llegar hasta ese momento de maltrato psicológico pero es casi que inevitable, ya que los pequeños suelen hacerse los sordos y solo creen en vivir su experiencia infantil. Al gritar al niño, muchos padres tienen la convicción que sus pequeños obedecerán y calmaran sus aceleradas emociones, pero por múltiples razones eso no es así y en caso que el grito genere un alto y obedezca de forma instantánea, se debe a otras razones.

Al utilizar los métodos de agresión para controlar y corregir a los niños, no estás logrando el objetivo con el principio de calma, sino; estas generando temor, miedo y hasta causar pánico y por tal motivo puede que te obedezca, pero te has preguntado ¿Qué ocurre en su cerebro cuando le gritas? Pues el cerebro de los niños se bloquea automáticamente cada vez que se sienta en estado de angustia y pánico; por lo tanto la teoría de gritar no es más que llevarlos a un estado casi inerte de depresión y susto.

¿Porque el cerebro de los niños se bloquea cuando les gritan?

Científicamente y psicológicamente, la educación que los padres les den a sus hijos no está diseñada en un patrón, ni es cuestiones de educación. Pertenecemos a una sociedad en la que actualmente se han perdido los valores, aunque algunas familias conservadoras mantienen sus normas y reglas la cual cada integrante que la compone debe obligatoriamente cumplirlas; literalmente, todos somos diferentes. Pero es sumamente importante conocer a los pequeños minuciosamente, no perder ningún detalle y estar atento de sus inquietudes orientándolo constantemente, esa es la base y los principios de la educación.

Las reacciones del cerebro son similares en todos los seres humanos, capaz de entrar en pánico cuando percibe sonidos poco comunes a los ruidos normales a los que está acostumbrado; este a su vez, el cerebro, se pone en un estado de alerta ya que se activa la hormona cortisol, siendo ella la generadora de el estrés y por ende se pone el sujeto o animal alerta y en modo de defensa, en muchos casos huyen de su agresor. Esto es una acción biológica y natural pues el cerebro de los niños y de los animales suelen bloquearse a tal punto que quedan petrificados y en el caso de los niños imparte el llanto.

El cerebro está compuesto por variantes núcleos, los cuales ejercen distintas funciones, desde sentir las emociones y a su vez el dolor y sufrimiento. Si el niño siente miedo o temor, el cerebro sufre un auto bloqueo, emitiendo una llamada de alerta, dejando actuar libremente la hormona amígdala, la cual se encarga de bloquear el paso de las distintas informaciones que puede en ese instante recibir el menor. Es sumamente importante que el niño en su etapa infantil y edad pertinente de expresarse, pueda tener conversaciones con sus padres y de esa manera romper el hielo motivando a ambas partes a comprender las inquietudes del menor, quizás el pequeño tarde en reflexionar, pero es la forma más justa que coopere en su comportamiento habitual.

Constantemente, todos tenemos un mensaje de miedo o temor que en alguna circunstancia de la vida hemos pasado, momento por el cual no olvidamos fácilmente. Allí es, donde justamente actúa la hormona llamada amígdala, ella se encarga que cualquier miedo lo asociemos con el temor o susto de algún evento el cual quedo marcado para siempre en nuestra mente. Los expertos opinan, que el miedo es un método natural para defendernos; actúa de forma constante, asociando toda situación de peligro y activando nuestro cerebro a un modo de alerta.

Estudios develan, que el cerebro de los niños cuando liberan cortisol a causa de los gritos y el miedo, automáticamente activa la hormona amígdala para proteger al niño de esa situación que lo mantiene aterrado. A la misma vez, también protege el cerebro, bloqueándolo para evitar que entre más información perjucial para el mismo; es como activar un escudo multi defensor del niño. Lo que podemos asegurar plenamente, es que esos momentos llenos de trauma, tristeza y dolor, quedan en nuestros infantes grabados para siempre en su memoria alcanzando hasta el final de su vida, marcándolo de tal manera que lo convierte en un ser inseguro y un posible maltratador de su nueva generación; funciona como una cadena transmisora, es decir se repite en el tiempo.

¿Qué debemos hacer para evitar esta situación?

La acción de gritar a tus hijos no es malo, lo que lo hace realmente malo, es el hecho de hacerlo repetitivo, sumando agresividad y maltratos de los distintos tipos conocidos hasta llegar a donde el niño es abusado y ultrajando sus derechos. Sabemos que, por el simple hecho de ser padres, tienen la ardua tarea de construir la familia, la cual solo se construye trabajando arduamente con constancia y entusiasmo. Al llegar a casa pues la paciencia ya está agotada; se recomienda calma para poder controlar los pequeñines que están cargados de energía la cual parece inagotable.

Se debe aprender a controlar el stress, los nervios y ansiedades; de esta forma estas creando un ambiente agradable y lleno de paz, en el cual los niños crezcan de forma saludable garantizándole paz mental y buen desarrollo emocional. Permanentemente recuerda, que el cerebro de los niños es una cajita de sorpresas de cortes muy delicados y con gran espacio para llenarlo de agradables e inolvidables momentos, los cuales almacenaran atesorados con amor para cuando sean adultos recordaran placenteramente.

Si requieres gritar, pues hazlo, que nada te lo impida, pero debes tener mucha cautela de no cruzar los limites. Mamá y papá, deben recordar que ustedes son los adultos de la casa y por lo tanto imponen las reglas a cumplir; por nada del mundo olvides que el cerebro de los niños se bloquea cuando le gritan, por lo tanto deben como padres aprender a manejar el stress tanto de los niños, como de sí mismo inclusive entre parejas. Si le creas a tu familia un ambiente áspero con aptitudes hostiles te aseguro que nada florecerá, pero si lo haces en un ambiente cálido y lleno de amor pues te auguro éxito total familiar.

Si por alguna razón requieres informarte de cómo mejorar la educación de tu hijo, puedes buscar ayuda, existen especialistas en la materia, psicólogos de padres, tutoriales de expertos en las distintas redes sociales entre otras. Pero lo importante es que te llenes de mucha paciencia para abordar la situación, mientras el niño sentado, debe escuchar mirando la cara de mamá o papá escuchando atentamente las sugerencias, explicando se dulce etapa infantil, pero recordándole que tiene edad para ser ordenado y obedecer a sus mayores.

Como padres deben realizar una tabla de tareas, normas, limites, deberes, y derechos que el menor debe cumplir. De esta forma le comienzan a organizar su vida desde pequeño, enalteciendo a si mismo su educación para cuando sea adulto. Es necesario que los niños conozcan donde comienzan las actividades y el límites de las mismas, de esta forma no será un adulto desordenado y sin saber hasta dónde debe llegar. El cerebro de los niños se debe manejar con mucha precisión ya que lo que le enseñemos de niños es lo mismo que realizaran y mostraran en su etapa de adultez; ellos serán el reflejo de cada padre.

Es necesario ganarse el respeto de los niños, a su vez inculcarles valores ante la sociedad en general; a la hora de abordar algún tema, se debe tener mucha certeza, seguridad y firmeza para que ellos sientan el respeto que merece mamá y papá mientras le conversan. Ser amable y cariñoso es fundamental en la educación de los niños, de la misma manera que crezcan desarrollando esos sentimientos para con los demás y serán personas agradecidas y llenas de buenos sentimientos con los valores de familia perfectamente fomentados.

Es necesario que desde pequeños aprendan a manejar sus emociones y a su vez a controlarlas, de esta manera se manejaran más fácil sin necesidad de acudir a sus padres. Ser padres es una tarea de nunca acabar, ya que permanentemente estamos en un constante monitorea de cada acción de los hijos. Ser padres es maravilloso, así que disfruta a plenitud cada etapa de tus hijos. Vívelas con ellos intensamente, enséñales los valores y fórmalos para ser hombres y mujeres de bien. No malgastes tu tiempo en otras cosas las cuales no son importantes; vive pegado a ellos ya que no sabemos cuánto tiempo estarán a nuestro lado. Deja huellas lindas en su corazón.

Dianorah Chacin

Soy Dianorah, mujer soñadora y Redactora de Contenidos Freelancer. Amplio conocimiento en el mundo de la psicología y motivación personal para la superación de adversidades de la vida cotidiana.