Investigadores afirman que Existen alrededor de 36 CIVILIZACIONES EXTRATERRESTRES dentro de Nuestra Galaxia

¿Estamos solos en el universo? Este cuestionamiento en algún momento de nuestras vidas todos nos lo hemos hecho; el planeta Tierra por sus propias características es el único de los planetas de nuestro sistema donde la vida ha sido posible pero esto será definitivo o quizás existan otros seres vivos y todavía no hemos podido encontrarlos. Según un reciente estudio realizado por un grupo de científicos que probablemente existen por lo menos 36 civilizaciones inteligentes y capaces de comunicarse en nuestra galaxia y vía láctea; lo que por razones de tiempo y distancia nos ha sido imposible confirmar, el estudio fue publicado en el The Astrophysical Journal.

La creencia de civilizaciones extraterrestres está basada en la ecuación del Astrofísico Frank Drake en el año 1961, con ésta se puede determinar cuántas civilizaciones extraterrestres dentro de una galaxia y con capacidad de establecer comunicación, muy a pesar de que algunos términos no son conocidos y tuvieron que ser reemplazados para poder definir la cantidad de civilizaciones alienígenas según los desarrolladores del estudio de Drake los científicos de la universidad de Nottingham que decidieron aplicar sus propios conceptos.

¿Cómo Descubrieron estas CIVILIZACIONES EXTRATERRESTRES dentro de Nuestra Galaxia?

Christopher Conselice, profesor de Astrofísica y coautor del estudio basado en los principios de la ecuación de Drake afirma que realizaron suposiciones simples sobre cómo se desarrollo la vida en relación a la propuesta inicial de Drake, la existencia de civilizaciones extraterrestres depende de que se origine de forma científica, es decir, si se cumplen con ciertas condiciones la vida tendrá posibilidades de existencia, también desarrollaron el llamado Principio Astrobiológico Copernicano para definir los límites débiles y fuertes sobre la vida de civilizaciones alienígenas, por otro lado, estas ecuaciones incluyen la historia de la formación de estrellas en nuestra galaxia, calculan su edad aproximada, el contenido de metal y la probabilidad de que alberguen planetas similares a la Tierra donde se podría formar la vida.

Una distancia correcta de una estrella determina su zona habitable, la temperatura en este punto es equilibrada, es decir, suficientemente caliente y no demasiado fría de tal manera que el agua y la vida como la conocemos, son viables en la superficie de un planeta; las zonas habitables son críticas, pero orbitar una estrella tranquila y estable durante muchísimos años para las civilizaciones extraterrestres puede ser determinante, afirmó Conselice, Tom Westby, profesor en la facultad de ingeniería de la Universidad de Nottingham. El cual refirió en un comunicado que los dos límites del Principio Astrobiológico Copernicano son, que las civilizaciones inteligentes se forma en menos de 5.000 millones de años, o después de aproximadamente 5.000 MM de años, similar a la de la Tierra, donde se formó una civilización con capacidad de comunicación posterior a 4.500 millones de años.

Conselice afirma que el principio Coperniano supone que nuestra existencia no es extraordinaria o especial, es decir, si en cualquier otra parte de la galaxia se replican estas condiciones podrían existir civilizaciones extraterrestres; asimismo, utilizando este precepto se contemplo la posibilidad de existencia de 36 civilizaciones alienígenas en nuestra galaxia, basados en la ideología que la vida se formo tal cual como sucedió en la Tierra y que las estrellas que albergan a estos otros planetas son semejantes en contenido de metal al sol, según los criterios de Westby.

Por otro lado, otra evidencia de la existencia de estas civilizaciones inteligentes es a través de señales, aunque el periodo de tiempo es corto se han estado produciendo desde satélites a transmisiones de radio. Nuestra era tecnológica escasamente cuenta con unos cien años aproximadamente, por lo que se cree que otras civilizaciones extraterrestres pudieran estar en este mismo momento tratando de establecer contacto con nosotros, el estudio basado en nuestra galaxia determino que la distancia es un factor negativo ya que el promedio de distancia entre nuestras civilizaciones podría ser superior a 15.000 años luz y que con la tecnología actual es cuesta arriba.

¿Qué se OCULTA Detrás de estas CIVILIZACIONES ALIENÍGENAS?

Está plenamente definido que la vida de una civilización inteligente con capacidad de comunicación es el aspecto clave dentro de este problema y se requerirán vidas muy largas para que aquellos dentro de la galaxia contengan incluso algunas posibles civilizaciones extraterrestres contemporáneas, aseveraron los investigadores en su estudio, los supuestos más flexibles del caso Copernicano, existiría un mínimo de 928 civilizaciones alienígenas comunicándose en nuestra galaxia hoy, lo que implica más de ellas a una distancia menor, por lo que solo requeriría unos 700 años para establecer contacto.

La supervivencia es un factor que también influye en el tema, si la búsqueda de estas civilizaciones extraterrestres no se concreta dentro de una distancia aproximada de 7.000 años luz, esto podría significar una de dos cosas; en primera instancia que los periodos de vida de estas civilizaciones inteligentes son menores a 2.000 años, lo que implicaría que la nuestra está llegando a su final, por otro lado sugiere que la vida en la Tierra es única y ocurre en un proceso mucho más aleatorio que los Límites Astrobiológicos Copernicanos fijados en el estudio.

Es posible que no hayan sido considerados todos los factores, por ejemplo, las estrellas enana denominadas “M” pueden tener planetas orbitando rocosas de dimensiones similares a la tierra y liberan radiación toxica que imposibilita la vida de civilizaciones extraterrestres, según lo referido por Conselice. La nueva investigación aporto evidencias cómo se forma la vida sino que también nos da indicios sobre cuánto tiempo durará la nuestra, si determinamos la no existencia de civilizaciones alienígenas esto sería una señal nefasta para la nuestra a largo plazo, en nuestro anhelo de encontrar civilizaciones inteligentes y no conseguirlas podríamos determinar nuestro futuro y destino en la galaxia.