PSEUDODESCANSO: ¿Sientes que REALMENTE NO DESCANSASTE aunque te PROPUSISTE HACERLO?

Todos hemos experimentado alguna vez un supuesto rato de ocio y de tiempo libre en el que nos disponemos a tomar un descanso para deshacernos de la sensación de agotamiento; no obstante, no se descansa de verdad y continuamos tan fatigados como al principio.

¿Te parece una situación conocida? Entonces, es posible que seas víctima del mayor tramposo para nuestra mente: el pseudodescanso. Descifremos de qué trata, cómo diferenciarlo del descanso real y cómo evitarlo. ¡Continúen con nosotros!

¿Qué es el pseudodescanso y qué nos sucede realmente?

Se trata de una práctica en la que tomamos un supuesto rato de ocio y de tiempo libre en el que buscaremos descansar y aliviar los síntomas de la fatiga y el cansancio mental. Aunque el propósito es detener las actividades comunes, terminamos realizando otras para las cuales disponemos de poco tiempo: hacer las compras, realizar tareas de limpieza, visitar a un conocido, etc.

En el momento en el que retomamos las actividades normales del día o de la semana, nos sentimos tan cansados como cuando las detuvimos, ya que no se descansa de verdad. La mayoría de las personas no somos conscientes de este fenómeno y solemos creer que con quedarnos quietos o hacer cosas menos exigentes ya es suficiente para descansar; sin embargo, nuestro cuerpo y mente necesitan más que eso para deshacernos de la sensación de agotamiento.

¿Cómo diferenciarlo del descanso real?

Para distinguir una cosa de la otra debemos conocer los efectos que genera en el cuerpo y la mente, más allá de sentir que el agotamiento no escapa completamente de nosotros. En general, al momento de retomar las actividades normales, nos sentimos desmotivados, pero esto no es lo único.

Cuando experimentamos el pseudodescanso, no existe una sensación real de regeneración o de renovación de nuestra energía. No sentimos ningún tipo de vitalidad y nos resistimos a retomar las actividades.

Asimismo, es muy común que percibamos nuestra rutina como algo agobiante y extenuante; ya que no solo no se descansa de verdad, tampoco se realizan actividades creativas o novedosas, por lo que caemos fácilmente en la monotonía pesada.

Por si fuera poco, no se experimenta un corte o desintoxicación mental de ningún tipo, ya que nuestra mente permanece trabajando constantemente sin detenerse. En algún punto, las actividades normales y el descanso se unen como una misma actividad.

Debido a esto, terminamos usando el tiempo de descanso de forma incorrecta.

¿Cómo evitarlo?

Si lo que buscamos es deshacernos de la sensación de agotamiento, ya sea por unas cuantas horas al día o por un día especifico de la semana, debemos dedicarnos exclusivamente a descansar. No debemos destinar ese espacio de tiempo para hacer otras actividades extenuantes ni realizar los pendientes, mucho menos debemos continuar hiperconectados al mundo.

Dicho esto, para descansar completamente el cuerpo y la mente, debemos desconectarnos de todo: el trabajo, las redes sociales, los problemas, etc. El enfoque de nuestra mente debe estar destinado a actividades completamente de ocio, en las que podamos entretenernos o mantenernos en calma.

Por lo general, el ejercicio físico moderado, la meditación y el sueño son las preferidas por aquellos que quieren evitar una rutina extenuante, aparte de que son las actividades más revitalizantes.

Si no quieres ser víctima de este descanso tramposo, vuélvete consciente de lo que haces durante el supuesto rato de ocio y de tiempo libre que tomas para descansar. ¡Verás como la monotonía desaparece!

Diana Núñez

¡Hola! Mi nombre es Diana, soy Redactor Freelancer desde hace más de 3 años. Me especializo en varios temas, aunque mis preferencias se basan en temas de actualidad. Próximamente estaré en mi propia marca. Conoce más de mi trabajo en mi Portafolio.