¿Qué sucedería si las PRUEBAS NUCLEARES se hacen en la FOSA DE LAS MARIANAS?

Existen diversas teorías sobre si detonar bombas nucleares en el mar es una buena idea, o sobre lo que sucedería en la Fosa de las Marianas si se usa como campo de pruebas nucleares. Aunque son bien conocidos los efectos de las bombas nucleares, puede que nos llevemos una sorpresa con esta hipótesis. ¿Quieren saber más al respecto? ¡Sigan leyendo!

Detonar bombas nucleares en la Fosa de las Marianas: ¿Buena o mala idea?

Veamos las hipótesis sobre lo que pasaría si detonamos el arma nuclear más potente de la humanidad en el punto más profundo del mar: Se crearán tsunamis en las costas, habrá terremotos en varios países, surgirían volcanes que alterarían el clima, la Tierra se quebraría o se saldría de su órbita, etc. ¿Será que todo esto sí sucederá?

El punto más profundo del mar

Pues, el punto más profundo de la Tierra se encuentra en la Fosa de las Marianas, un valle profundo formado por la unión de dos placas tectónicas (la del Pacífico y la de las Filipinas) con un punto máximo de 11 kilómetros. Esta zona del mar es una de las pocas que aún se encuentra sin exploración, debido a su potente oscuridad y por la presión de 100 atmósferas que la acompaña. Gracias a la ausencia de la humanidad, es una zona que se ha mantenido inalterada.

Ahora bien, supongamos que se usa esta zona como lugar de pruebas nucleares, y se usa el arma más potente: la Bomba de Zar, que equivale a la energía de 300 bombas de TNT.

La primera vez que se detonó esta bomba de hidrógeno, su onda expansiva recorrió la Tierra 3 veces, la nube de hongo alcanzó 56 kilómetros de altura, la onda de choque destruyó todo en 100 km2 y su bola de fuego calcinó piedras. Es tanta la energía que esta bomba emite, que podría evaporar completamente el agua de un lago.

Entonces, ¿qué pasa al detonar bombas nucleares en el mar?

Primeramente, el combustible tendrá una reacción de fisión nuclear en cadena, con una potencia de 50 megatones de TNT. De esta manera, un foco de potente luz iluminará la zona por primera vez en la historia, y el calor de la explosion crearía una burbuja llameante formada por vapor de agua, núcleos radioactivos y restos de peces.

La burbuja crecería rápidamente a medida que vaporiza el agua a su alrededor, subiendo así hacia la superficie. La presión dentro de la burbuja debido a la onda expansiva podrá ser detectada por las ballenas alrededor del mundo y por las estaciones sísmicas alrededor. Sin embargo, esta tensión culminaría tan rápido como comenzó.

La presión en la fosa es tanta que, debido a su magnitud, una persona se sentiría aplastada en todas direcciones por una prensa hidráulica. Dicho esto, segundos después de la detonación, la burbuja ya habrá alcanzado 1 km de diámetro; a medida que se va expandiendo se pierde la presión interna, así que la presión del agua la va comprimiendo.

La batalla por ver quién tiene más presión será tan feroz, que en algún punto la burbuja comenzará a quebrarse, creando burbujas más pequeñas con energía radioactiva que irán subiendo hacia la superficie. Gracias a esto, se creará una columna de agua cálida y burbujeante con radiactividad en el Pacífico.

En segundo lugar, ya pasados unos días de la explosion, se creará una lluvia de agua radiactiva, con una parte de la misma radioactividad alojada en la atmósfera, acompañando así al ciclo de lluvia convencional; como sucedería con los efectos de las bombas nucleares en la tierra.

En tercer lugar, el lecho marino se convertiría en una zona deshabitada, con cristales de arena y miles de especies vaporizadas.

Efectos de las bombas nucleares en el mar

Recordemos entonces las hipótesis del principio: ¿Se generarían tsunamis? No existirían tsunamis en ninguna costa, pero los animales acuáticos y los barcos cercanos a la detonación se verían afectados. ¿Habría terremotos o sismos? No, porque la mayor parte de la energía de la bomba se disipará en el agua.

¿Afectaría a la órbita terrestre? Como no agrega ni elimina ningún tipo de masa al planeta, la órbita no se verá afectada. En los últimos 70 años han habido más de mil pruebas nucleares que no han cambiado la órbita terrestre y esta no sería diferente.

Los efectos de las bombas nucleares, en muchas ocasiones, son menores en comparación con la fuerza de la naturaleza: terremotos, tormentas, huracanes, volcanes, etc. El planeta Tierra es tan grande, que las pruebas son ínfimas para este. Entonces, ¿qué nos pasaría al detonar bombas nucleares en el mar? Prácticamente, nada.

Diana Núñez

¡Hola! Mi nombre es Diana, soy Redactor Freelancer desde hace más de 3 años. Me especializo en varios temas, aunque mis preferencias se basan en temas de actualidad. Próximamente estaré en mi propia marca. Conoce más de mi trabajo en mi Portafolio.