¿Sabes lo que le pasa a tu cuerpo si dejas de tener relaciones sexuales?

Todos tenemos la absoluta convicción que tener sexo frecuentemente es altamente saludable para nuestro cuerpo y organismo. Mantener relaciones sexuales por lo menos 2 veces por semana aumenta en un 30% los niveles de inmunoglobulina, así declaran los expertos. Ahora bien, luego de experimentar este modelo íntimo, ¿Sabes que le sucede al cuerpo cuando desaparece el amor y llega la pérdida del apetito sexual? Nos hemos preguntado ¿Que sucedió? ¿Por qué se termino una relación estable? ¿Acaso ya no tengo apetito sexual hacia mi pareja? Aquí ayudaremos a comprender lo acontecido.

Las relaciones sexuales entre una mujer y un hombre es fundamental para complementarse como pareja. Sabemos que el cuerpo humano está diseñado para disfrutar los beneficios del amor y el sexo; los abrazos, las caricias, los besos y el orgasmo recrean lluvias de oxitocina, dopamina y serotonina al cerebro. Estas sustancias generan sensaciones de bienestar, autoestima, placer, amor entre otras. Es básicamente, sentirnos confortables psicológicamente permitiendo realizar las mejores tomas de decisiones para tener una vida plena. Cuando no tenemos pérdida del apetito sexual, significa que vamos en el camino correcto.

Pero llegamos al punto en que aparece la falta de sexo en el hombre y la mujer, la pérdida total del apetito sexual hacia la pareja actual. En pocas palabras, se acabo el amor y por ende el sexo; ya no te sientes a gusto con él o ella, el estrés supero tus expectativas, los niños interfirieron en la pérdida del apetito sexual, quizás la edad y el tiempo hicieron su trabajo. Si resumimos estas acciones, podemos denotar que dejamos entrar en nuestra vida íntima, factores que no le pertenecen estar en nuestro íntimo, creando así un ambiente desfavorable y de poca actividad sexual.

¿Qué ocasiona la falta de sexualidad en la pareja?

El hombre y la mujer somos sensualmente activos por naturaleza, nos gusta el sexo constantemente y eso aporta beneficios saludables para nuestros cuerpos; los beneficios son múltiples. La ciencia asegura que mientras menos exista falta de sexualidad en la pareja y/o en el matrimonio mayor salud mental y física poseerá.

El cuerpo es un circuito de prudencia, capacitado en adaptarse a cualquier circunstancia, sin embargo, la falta de sexo en el hombre y la mujer cambia las perspectivas individuales de nuestras vidas. Mientras menos relaciones sexuales tengamos, se acrecienta la pérdida de apetito sexual entre las parejas. Transportando al cerebro un sinfín de des-balances perjudiciales los cuales reflejamos cotidianamente; es como aplicar la matemática, a menor sexo menos fluimos.

El sexo entre las parejas aporta beneficios innumerables, practicarlo conscientemente es la responsabilidad; evitar que la falta de sexualidad se adueñe de nuestras vidas. El sexo desarrolla anticuerpos dispuestos a defendernos de virus, bacterias y hongos; también nos hace más felices, inteligentes y capaces. La abstinencia no arroja nada positivo para nuestras vidas; si piensas y concluyes que “no tengo apetito sexual” debes estudiar las causas que generan ese evento, cambiarlos es la propuesta.

¿Qué problemas tiene para el hombre y para la mujer la ausencia de apetito sexual?

El sexo actúa como la mejor medicina para la memoria. A su vez contrarresta el estrés crónico y mal humor. La falta de sexualidad en la pareja produce debilidad a los genitales. En el caso del hombre puede llegar a padecer disfunción eréctil. Las mujeres llegan a perder elasticidad de la vagina la cual a ser nuevamente penetrada las sensaciones serán muy dolorosas. Por todo esto expuesto, los especialistas difieren en la importancia de mantener sanamente la vida sexual entre parejas.

Nuestro cuerpo es un templo de amor y merece ser tratado con amor absoluto; saciar los deseos que necesite para vivir a plenitud. El don que tenemos de amar debe ser reciproco y sin tabú. Alejémonos de nuestras vidas las acciones negativas y demos entrada a lo positivo. Es el punto de partida para amar y compenetrarse como parejas activas sexualmente; los paréntesis sexuales entre parejas debemos apartarlos. Dejemos fluir el sexo así como fluye la sangre en nuestro cuerpo y acertadamente estaremos plenos. Adiós a la ansiedad y estrés… y bienvenido el sexo!!

Dianorah Chacin

Soy Dianorah, mujer soñadora y Redactora de Contenidos Freelancer. Amplio conocimiento en el mundo de la psicología y motivación personal para la superación de adversidades de la vida cotidiana.